viernes, 9 de mayo de 2014

Curiosidades

¿Cómo afecta la fisiología ante una situación de estrés?

Hacer ejercicio, sentir y pensar positivamente, ayudar a los demás, reir, y acariciarnos; son los ingredientes básicos que nos ofrece este video para ayudar a nuestro cuerpo (fisiología) y a nosotros mismos, a vivir una vida mucho más optimista y; por qué no, el inicio hacia un mundo mejor.




https://www.youtube.com/watch?v=9upL8eGcnNc 




https://www.youtube.com/watch?v=ufWn1xkV_mY







 https://www.youtube.com/watch?v=_kvPa77FVSQ

Trastornos del sueño


-INSOMNIO





No existe una única definición de insomnio que pueda aplicarse de forma general, ya que la cantidad de sueño que requiere cada individuo es bastante variable. Una persona puede sentirse bien durmiendo 5 horas, mientras que otra puede sentirse cansado habiendo dormido hasta 10 horas. El insomnio ha de definirse en relación a la necesidad de sueño de una persona determinada. La media que se recomienda que se debe dormir son 8 horas aproximadamente, lo que no implica que las personas que sobrepasen o no lleguen a esta media tengan un problema, ya que cualquier cantidad de sueño es suficiente, si ésta resulta suficiente.
El insomnio no se trata de un trastorno que se pueda tratar con un medicamento, sino que debe buscar la causa que lo provoca, ya sea dolor o molestias o problemas personales o trastornos psicológicos, y ocuparse directamente de dichos problemas.
Los pacientes que toman medicación para dormir desarrollan tolerancia al fármaco y sufren síntomas de rebote si dejan de tomarlo. Es decir, el fármaco pierde su eficacia, por lo que el paciente pide al médico una dosis más alta. Si el paciente intenta dormir sin la medicación o con una dosis menor a la de costumbre, es probable que experimente un efecto de abstinencia (una seria alteración del sueño).
Kales y cols (1979) observaron que la retirada de somníferos produce insomnios de rebote, incluso tras haberse utilizado los fármacos durante un periodo tan corto como tres noches.


-NARCOLEPSIA


images.jpg


Es un trastorno del sueño que causa somnolencia excesiva y ataques de sueño frecuentes durante el día.

La narcolepsia es un trastorno del sistema nervioso y su causa exacta se desconocido.
En algunos pacientes, la narcolepsia está ligada a la reducción en las cantidades de una proteína llamada hipocretina, la cual se produce en el cerebro. Lo que hace que el cerebro produzca menos cantidad de esta proteína no está claro.

Existe la posibilidad de que la narcolepsia sea un trastorno autoinmunitario. Una enfermedad autoinmunitaria se presenta cuando el sistema inmunitario del cuerpo ataca por error al tejido sano.
La narcolepsia tiende a ser hereditaria. Ciertos genes están ligados a este trastorno.

Síntomas

Los síntomas de la narcolepsia generalmente ocurren primero durante las edades de 15 a 30 años.
Los más comunes de la narcolepsia son:
  • Períodos de somnolencia extrema cada 3 a 4 horas durante el día. Usted puede sentir un impulso fuerte de dormir, con frecuencia seguido por una siesta corta (ataque de sueño).
    • Estos períodos duran aproximadamente 15 minutos cada uno, aunque pueden ser más largos.
    • Suceden con frecuencia después de comer, pero pueden ocurrir al manejar, hablar con alguien o durante otras situaciones.
    • Usted casi siempre se despierta sintiéndose renovado.
  • Se pueden presentar alucinaciones similares a los sueños durante la fase entre el sueño y la vigilia. Éstas involucran los sentidos de la vista o el oído y posiblemente otros sentidos.
  • La parálisis del sueño se presenta cuando usted no puede moverse a medida que empieza a dormirse o apenas se despierta en la mañana. Puede durar hasta 15 minutos.
  • La cataplejía es una pérdida súbita del tono muscular estando despierto que le imposibilita moverse. Las emociones fuertes, como la risa o la ira, pueden desencadenar esto.
    • La mayoría de los ataques duran menos de 30 segundos y pueden pasarse por alto.
    • La cabeza se le caerá repentinamente hacia adelante, la mandíbula se le aflojará y se le doblarán las rodillas.
    • En casos graves, una persona puede caer y permanecer paralizada hasta varios minutos.

Pruebas y exámenes

El médico llevará a cabo un examen físico y ordenará un análisis de sangre para descartar trastornos que puedan causar síntomas similares. Las afecciones que pueden causar somnolencia excesiva abarcan:
  • Insomnio y otros trastornos del sueño.  
  • Síndrome de piernas inquietas.
  • Convulsiones  (crisis epilépticas).
  • Apnea del sueño.
  • Otras enfermedades psiquiátricas, médicas o del sistema nervioso.
Otros exámenes pueden ser:
  • ECG(mide la actividad eléctrica del corazón)
  • EEG (mide la actividad cerebral)
  • Pruebas genéticas para buscar el gen de la narcolepsia
  • Estudio del sueño (polisomnografía)
  • Prueba de latencia múltiple del sueño (MSLT, por sus siglas en inglés) para ver cuánto tiempo le toma a uno quedarse dormido durante una siesta en las horas del día. Los pacientes con narcolepsia se quedan dormidos mucho más rápido que las personas que no padecen esta afección.

Tratamiento

No existe una cura conocida para la narcolepsia y el objetivo del tratamiento es controlar los síntomas.
Los cambios en el estilo de vida y la asesoría emocional pueden ayudarle a desempeñarse mejor en el trabajo y en las actividades sociales. Esto implica:
  • Consumir comidas ligeras o vegetarianas durante el día y evitar comidas pesadas antes de actividades importantes.
  • Planificar siestas para controlar el sueño durante el día y reducir el número de ataques de sueño inesperados y repentinos.
  • Planificar una breve siesta (10 a 15 minutos) después de las comidas, de ser posible.
  • Informar de la existencia de este problema a profesores y supervisores para que no lo castiguen por ser "perezoso" en el colegio o el trabajo.
Se pueden necesitar medicamentos recetados para ayudarlo a mentenerse despierto. Generalmente, primero se ensaya con el fármaco estimulante modafinil (Provigil) y tiene mucho menos potencial de adicción que otros estimulantes. Otros estimulantes abarcan el dextroanfetamina (Dexedrine, DextroStat) y metilfenidato (Ritalina).
Los antidepresivos pueden ayudar a reducir episodios de cataplejía, parálisis del sueño y alucinaciones. Los antidepresivos abarcan:
  • Los inhibidores selectivos de la recaptación de la norepinefrina (ISRN) como venlafaxina
  • Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) como fluoxetina, paroxetina o citalopram
  • Los antidepresivos tricíclicos como la protriptilina o imipramina
El oxibato de sodio (Xyrem) se le receta a ciertos pacientes para su uso por la noche.
Si usted padece narcolepsia, puede tener restricciones para conducir, las cuales varían de un estado a otro.

Pronóstico

La narcolepsia es una afección de por vida (crónica).
No se trata de una enfermedad mortal, pero puede ser peligrosa si los episodios ocurren al conducir un vehículo, operar una máquina o en actividades similares.
Normalmente, la narcolepsia se puede controlar con tratamiento. El hecho de tratar otros trastornos subyacentes del sueño puede mejorar los síntomas de esta afección.

Para añadir más información podemos integrar un documental sobre la narcolepsia a través de cuatro diferentes casos, para entender más de cerca cómo afecta esta enfermedad:

http://www.youtube.com/watch?v=U9eSwOELS0w




-HIPERSOMNIA

La hipersomnia es la presencia excesiva de somnolencia como mínimo durante un período de un mes. Esto se traduce en episodios prolongados de sueño nocturno o bien por la facilidad excesiva para conciliar el sueño durante el día.

Esta situación no se puede explicar por la presencia de insomnio y no aparece exclusivamente en el trascurso de otro trastorno, ni puede atribuirse a una falta de sueño. Sí puede ser, en cambio, consecuencia de una enfermedad que ya tiene el paciente o de la ingesta de fármacos. Enfermedades respiratorias, endocrino-metabólicas, renales, hepáticas, del sueño (como la narcolepsia), infecciones y estados febriles dan lugar a la hipersomnia. También es posible que la hipersomnia acompañe a los cuadros de síndrome de fatiga crónica.
Para poner fin a la hipersomnia hay que tratar la enfermedad que la causa o retirar los fármacos que pueden producirla. Ultimamente han aparecido medicaciones eficaces para el control de la hipersomnia.




-APNEA DEL SUEÑO


Apnea, una palabra de origen griego significa 'falta de respiración'. Esta enfermedad se caracteriza por la interrupción repentina de la respiración mientras se duerme y suele caracterizarse por los ronquidos fuertes que se prolongan regularmente durante un tiempo hasta que son interrumpidos por un largo período de silencio en el que se corta la respiración (es la apnea).
Existen dos tipos de apneas, central y obstructiva. La apnea central es menos común, y se produce cuando el cerebro deja de enviar señales a los músculos encargados de la respiración. Por el contrario, en el caso de la apnea obstructiva, mucho más extendida, ni la garganta ni la nariz permiten que pase el aire necesario para respirar.

En condiciones normales los músculos de la garganta, que son los que permiten el paso del aire a los pulmones, se relajan durante la noche, dejando un espacio suficientemente ancho para que continuemos respirando. Sin embargo, en algunos individuos, estos músculos se cierran de tal manera que impiden la llegada de aire a los pulmones, lo que provoca los ronquidos y otras dificultades para respirar.
 
Durante las fases en las que el sueño es más profundo, pese a que aún no se conocen del todo las causas, la respiración puede detenerse por un período de tiempo prolongado (algo más de 10 segundos), tras lo que se presentan intentos precipitados por respirar. Estos episodios de apnea suelen provocar un cambio a otra fase del sueño más ligera, lo que explicaría la somnolencia diurna que padecen estos pacientes. De hecho, muchos de ellos no son capaces de recordar estos episodios durante el día, y es necesario recurrir a los familiares y a otro tipo de síntomas
para reconocer el problema. Principalmente se reconoce por el cansancio y los dolores de cabeza durante el día, la pérdida de memoria, el aumento de peso, sensación de letargo o confusión etc, los altos niveles de presión arterial, y los ronquidos nocturnos.


Hay algunos factores que podría inducir a padecer apnea del sueño. La edad y la obesidad son algunos de ellos (aunque casi el 40% de las personas con este problema no son obesas), además, el consumo de alcohol o sedantes, la obstrucción nasal, una lengua larga, tener las vías respiratorias estrechas e incluso una cierta fisonomía del paladar o el maxilar podrían ser factores que incrementen el riesgo.
 
-PARASOMNIAS

Sucesos anormales que pueden aparecer mientras se duerme. Los más frecuentes son el hablar o los episodios de confusión al despertar. Se trata de un grupo de alteraciones muy variadas y, en general, bastante benignas, más típicas de la infancia o adolescencia, aunque a veces pueden durar y persistir en la edad adulta. También se incluyen en este grupo dolores diversos que producen despertares, taquicardias, sensaciones molestas como ahogo, o calambres en piernas durante la entrada en sueño. Al despertar se pueden producir terrores nocturnos; son típicos de niños, que se despiertan con sensación de pánico terrible, sudorosos y con taquicardia.

 -TRASTORNOS DEL RITMO CARDIACO 

Todos los organismos vivientes siguen un ritmo. Por ejemplo, es común que la gente se despierte antes de que suene el despertador o que sienta hambre a la misma hora todos los días. Es como si un reloj interno funcionara de alarma. Estos procesos se conocen con el nombre de ritmo circadiano (del latín circa que significa alrededor, y dies, día).
Los ritmos circadianos se pueden ver trastocados por distintas alteraciones del sueño como: Síndromes de sueño retrasado y adelantado, síndrome por cambio de zona horaria o jet lag, dificultades para conciliar el sueño debidas a cambios en el turno de trabajo etc.
 

Sueño y ritmos biológicos



bebe-durmiendo.jpg


-Actividad mental durante el sueño y cambios que se dan en el organismo.

infoorganismodurantesuec3b1o.jpg


4v27n11-13130886fig02.jpg


viernes, 25 de abril de 2014


 ENLACE DE INTERES:

http://yaerahoraenlaradio.blogspot.com.es/2011/05/magia-y-neurociencia-manual-para.html

Neurocientíficos cognitivos, vigilando la actividad cerebral con el fMRI, encontraron que los niños con dislexia son a menudo incapaces de procesar cambios rápidos de sonidos utilizados en el lenguaje hablado. Un entrenamiento dedicado a enseñar a estos niños a procesar mejor los sonidos, mejora su capacidad para manipular palabras y sus componentes fonéticos, lo que se traduce en una mejor lectura.


imagesCAGH2AU1.jpg
La dislexia puede ser una condición frustrante, que dificulta la lectura a los niños. Muchos piensan que es una cuestión visual, pero un nuevo estudio, utilizando un juego de ordenador, pone de manifiesto que el problema puede ser no sólo de la vista, sino también de sonido.



Jake Lo Giudice es disléxico, y algunas palabras le pueden ser difíciles de identificar. "Me sentía como alguien diferente", recuerda Jake. "Sentía como si estuviera fuera del grupo". La madre de Jake, Karen, utiliza modelos de arcilla para ayudar a su hijo visualizar las palabras no-vistas. "Porque las palabras crean imágenes y esas palabras no la tienen", explicó Karen. Sin embargo, los investigadores creen que el problema también podría estar en la forma en cómo el cerebro "escucha" los sonidos. "Creemos que estos niños, de pequeños o incluso de antes, ya tienen problemas con el procesamiento de estos cambios en los sonidos", apuntaba Nadine Gaab, Ph.D., profesor asistente de pediatría en el Children's Hospital en Boston, Mass.Los neurocientíficos cognitivos consideramos que el cerebro de los niños disléxicos tienen problemas de interpretación con las sílabas que cambian rápidamente, como "be" y "de", porque sus circuitos cerebrales son diferentes. Esto hace de la lectura más que un desafío. El Dr Gaab está utilizando el "entrenamiento en sonidos" a través de ejercicios por ordenador, para monitorizar cómo procesan los disléxicos los cambios de sonidos rápidos y lentos. Mientras los niños se entretienen con un juego, el doctor Gaab hace un seguimiento de su actividad cerebral, mediante imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI). Pero después de ocho semanas de entrenamiento intensivo, una imagen del fMRI de un niño disléxico muestra más actividad. "El cerebro es muy plástico y es capaz de aprender, reconectar y construir una nueva red", explicó Gaab Dr.

imagesCAAX49ET.jpg

Es posible que la reconexión pudiera ser la clave para ayudar a los disléxicos a leer. Los investigadores esperan que los niños sean diagnosticados con dislexia lo más tempranamente posible, para que pueda comenzar su entrenamiento en sonidos y, posiblemente, reducir la gravedad de su estado.






La Clave es Procesar el Lenguaje:external image leyendo.jpg Vale la pena señalar que la dislexia no es identificada clínicamente por ver las cosas fuera de orden. Cuando escucho un discurso disléxico, sé que no está necesariamente escuchando el sonido con precisión. Investigaciones recientes mostraron que los cerebros de los niños con dislexia no son capaces de procesar una rápida progresión de sonidos. Sobre los datos obtenidos a través del fMRI, los resultados sugieren nuevas vías para tratar la dislexia, y puede ayudar a los médicos a diagnosticar la discapacidad más pronto, antes de que la lectura comience. Los problemas vienen después, cuando los niños intentan articular las palabras al leer.


El Experimento: Los investigadores coinciden en que los disléxicos tienen problemas con la manipulación de las palabras y con los sonidos, que el principal problema es la transformación de los sonidos que componen las palabras. Usando un programa de ordenador, que juega con los cambios de sonidos lentos y rápidos, el doctor Gaab utilizó el fMRI para vigilar cómo responden los cerebros de los niños a los sonidos. Los niños con dislexia utilizan las mismas áreas del cerebro para procesar tanto los sonidos rápidos
como los lentos, a diferencia de otros lectores, que usan una cierta gama de las 11 zonas más ampliamente, cuando procesan cambios rápidos de sonidos.

¿Qué es el fMRI?La imagen por resonancia magnética (MRI), utiliza ondas de radio y un fuerte campo magnético, en lugar de rayos X para tomar claras y detalladas imágenes de los órganos internos

y tejidos. El fMRI utiliza esta tecnología para identificar las regiones del cerebro donde los vasos sanguíneos se están expandiendo, donde los cambios químicos se están llevando a cabo, o donde existe un aporte extra de oxígeno. Estos son
indicios de que una parte del cerebro está procesando información y dando órdenes al cuerpo. Cuando un paciente realiza una tarea en particular, el metabolismo incrementará el área del
cerebro responsable de esa tarea, cambiando la señal en la imagen. Analizando las imágenes para entender cómo las respuestas son similares o diferentes para diferentes tareas, permite a los científicos comprender mejor al paciente como in
dividuo, y también aprender más sobre el cerebro humano en general.

external image is?4ScV29EpuoDqkPBYL6GkCAPEn30LCUJyVbpYBvuWG3M&height=314



















http://bitnavegante.blogspot.com.es/2008/09/los-neurocientficos-cognitivos-usan-el.html

El cerebro sólo registra detalles de la realidad, el resto se lo inventa

“Los magos lle­van cien­tos de años explotando con­cep­tos que para la neu­ro­cien­cia cog­ni­tiva resul­tan novedosos”


dynamo.jpg
Para percibir el mundo tal cual es nece­si­taríamos un cere­bro del tamaño de un edi­fi­cio, así que casi toda nues­tra expe­ri­en­cia es ilu­so­ria. El cere­bro humano solo alcanza a sim­u­lar la real­i­dad, explica Susana Martínez-Conde (La Coruña, 1969) que, con su marido, Stephen Mack­nik (Ohio,EEUU, 1968), tam­bién neu­ro­cien­tí­fico, ha recur­rido al mundo de la magia para desve­lar el fun­cionamiento del cerebro.
Con­sid­er­a­dos los primeros neu­ro­ma­gos, dan cuenta en Los engaños de la mente (Des­tino) de cómo los tru­cos de los ilu­sion­istas sir­ven para aden­trarse en los límites de la percepción.
–¿Los magos están a años luz de los neu­ro­cien­tí­fi­cos en conocimiento del com­por­tamiento y de la percepción?
–Lle­van cien­tos de años explotando con­cep­tos que son nove­dosos para la neu­ro­cien­cia cog­ni­tiva, como la ceguera al cam­bio y la ceguera por desa­ten­ción (ser cie­gos a las cosas que cam­bian o a las que no presta­mos aten­ción). Los neu­ro­cien­tí­fi­cos hemos estado mucho tiempo rein­ven­tando la rueda, si nos hubiéramos fijado en ellos, nos hubiéramos ahor­rado mucho.
–¿Vivi­mos en una ilusión?
–Sí, la mayor parte de lo que exper­i­men­ta­mos es par­cial­mente ilu­so­rio. No ten­emos una cor­re­spon­den­cia per­fecta con la real­i­dad. El mundo no es ni como lo vemos, ni como lo oímos, ni como lo recordamos.
–¿Todo es una construcción?
–Nue­stro cere­bro con­struye una sim­u­lación de la real­i­dad que muchas veces es muy cer­cana a ella, pero no es una recon­struc­ción, es una simulación.
–¿Vemos lo que queremos?
–No tanto lo que quer­e­mos ver como lo que esper­amos ver. Nues­tras expec­ta­ti­vas deter­mi­nan en gran man­era nues­tra per­cep­ción, pero no somos real­mente conscientes.
–¿Esas expec­ta­ti­vas tienen que ver con nue­stro pasado?
–Con nues­tra expe­ri­en­cia, nue­stros recuer­dos y con el cableado del cere­bro. El engaño es inher­ente al cere­bro. Lo difí­cil es no engañarlo. Nos esta­mos engañando con­stan­te­mente unos a otros y a nosotros mis­mos inconscientemente.
–¿Por qué nos engañamos?
–Porque para percibir la real­i­dad tal como es nos haría falta un cere­bro del tamaño de un edi­fi­cio. Nue­stro cere­bro puede reg­is­trar sólo detalles de la real­i­dad, el resto lo inventa, rel­lena hue­cos medi­ante algo­rit­mos y ata­jos. Ese rel­lenado abre vías para que tanto magos como artis­tas o cien­tí­fi­cos puedan manip­u­lar nues­tra per­cep­ción de la realidad.
–¿Tomamos muchos atajos?
–Muchísi­mos, muchísi­mos. Las primeras áreas del cere­bro que se encar­gan de proce­sar infor­ma­ción visual no ven el inte­rior de los obje­tos, sólo ven los bor­des y, basán­dose en ellos, las áreas supe­ri­ores inven­tan o rel­lenan el interior.
–¿Los magos lo intuían?
–Los magos no tenían forma de saber el pro­ceso de rel­lenado dónde ocurre en el cere­bro, a qué nivel de la corteza cere­bral se dan estos pro­ce­sos ni el cableado neu­ronal que los soporta. Lo que sí sabían los magos es que hay muchos hue­cos en nues­tra per­cep­ción y que el cere­bro, o la mente, toma atajos.
–Dom­i­nan el fun­cionamiento de la atención.
–Los magos uti­lizan la misma metá­fora que uti­lizamos en neu­ro­cien­cia, el foco de la aten­ción: donde ponemos nosotros la aten­ción es más vis­i­ble que el resto, lo realzamos.
–¿Desechamos el 95% de lo que ocurre a nue­stro alrededor?
–Si nos miramos la uña del dedo pul­gar de la mano a la dis­tan­cia del brazo, el único lugar

donde ten­emos visión de alta res­olu­ción es en esa uña, en el resto del campo visual somos legal­mente cie­gos. La infor­ma­ción visual es muy limitada.
–“Los magos saben que la mul­titarea es un mito”, repite.
–Si hace­mos varias cosas a la vez las hare­mos mal porque no podemos repar­tir la aten­ción y man­tener la efi­ca­cia. Esto es algo que se aprovecha en muchos tru­cos de magia. La cuestión es dividir la aten­ción y evi­tar focalizarla en un único lugar. Divide y vencerás.
–Un truco de car­ter­ista le ha sido muy útil, al parecer.imagesCA1U53Y0.jpg
–Colab­o­ramos con Apollo Rob­bins, que se hizo famoso cuando robó carteras, pla­cas de iden­ti­fi­cación y doc­u­men­tos del ser­vi­cio secreto de Jimmy Carter. Es buenísimo. Nos dijo que cuando sus­traía la cartera de un vol­un­tario en el esce­nario la aten­ción vari­aba si hacía un movimiento curvo o en línea recta. Eso nos dio que pen­sar que podía haber una relación entre la aten­ción y cómo move­mos los ojos. Anal­izamos en el lab­o­ra­to­rio vídeos suyos y grabamos el movimiento ocu­lar de los obser­vadores. Efec­ti­va­mente, vimos que el movimiento curvo es más efec­tivo porque la mirada del espec­ta­dor se desplaza de la trayec­to­ria y se queda en el final del movimiento, mien­tras que en el recto se cen­tra tanto en el prin­ci­pio como en el final del movimiento e ignora la trayec­to­ria. Gra­cias a un buen mago des­cub­ri­mos que hay dos tipos de movimien­tos ocu­lares difer­entes que desconocíamos en neurociencia.
–¿Qué otros hal­laz­gos hizo?
–Esta­mos colab­o­rando con magos para inves­ti­gar la influ­en­cia del humor y de otras emo­ciones en la aten­ción. Reg­is­tramos en el lab­o­ra­to­rio el movimiento de los ojos de per­sonas a las que induci­mos un estado emo­cional mien­tras ven unos video­clips. Nues­tra hipóte­sis es que la per­sona que exper­i­menta una emo­ción es menos capaz de adver­tir cambios.
–El estado emo­cional es sus­cep­ti­ble de restar atención.
–Claro, y es algo que los magos con­siguen a través del humor. Uti­lizan el humor para generar una buena relación con el público y que desee que tenga éxito, y no intente des­cubrir el truco de magia. Tam­bién usan el humor como her­ramienta de dis­trac­ción en momen­tos clave.
–Recomienda apren­der de los magos para mejo­rar la vida.
–Las enseñan­zas de los magos son muy valiosas para la vida cotid­i­ana: eso de que la mul­titarea es un mito y que no podemos man­dar men­sajes mien­tras esta­mos al volante, ni siquiera hablar por telé­fono con el manos libres porque nos puede dis­traer la aten­ción. O cuando se equiv­o­can y siguen ade­lante porque saben que el público ni se enteró. En la vida cotid­i­ana nos ocurre lo mismo, pero no sole­mos tener pre­sente la lim­itación de la capaci­dad del cere­bro de los demás, pen­samos que todos se dan cuenta del error, cuando la may­oría de las veces no es así. Si somos con­scientes de esa lim­itación, ten­dremos muchas más posi­bil­i­dades de salir airosos.
–Dice que tam­bién es útil para el autismo o el alzheimer.
–Los magos uti­lizan las claves sociales de la aten­ción. El público mira donde mira el mago, es un acto reflejo que lla­mamos aten­ción con­junta. Como cuando alguien mira en la calle a un punto y al rato tiene un cor­rillo de gente mirando hacia el mismo lugar. Esa aten­ción con­junta falla en los autis­tas, por eso la magia puede ayu­dar a su diag­nós­tico y ter­apia. Tam­bién para el alzheimer se pueden desar­rol­lar ter­apias basadas en la manip­u­lación de la aten­ción. Se trata de aprovechar al máx­imo los recur­sos cog­ni­tivos que le quedan al paciente para mejo­rar su cal­i­dad de vida. Y se puede lle­var al ámbito educa­tivo: el mae­stro podría ges­tionar la aten­ción de los alum­nos como los magos la del público.
–Y son útiles para la pub­li­ci­dad o la política.
–No solo los magos saben uti­lizar el engaño del cere­bro. Tam­bién se apli­can sus her­ramien­tas en la pub­li­ci­dad, en la política, en el mundo del crimen e incluso en las estafas…
–Otro de los hal­laz­gos de sus inves­ti­ga­ciones son los movimien­tos microsacádicos.
–Son movimien­tos muy pequeños de los ojos que hace­mos de man­era incon­sciente al fijar la mirada. Se había con­clu­ido que no servían para nada y nosotros lleg­amos a demostrar que son fun­da­men­tales para man­tener la visión, porque si dejamos de mover los ojos al fijar la vista, el mundo desa­parece. Solo podemos ver cosas que cam­bian y cuando algo no cam­bia y per­manece estático, el cam­bio lo intro­duce el movimiento de los ojos.
–Estudió Psi­cología Exper­i­men­tal y se doc­toró en Neu­ro­cien­cia. Entonces su ídolo era el Nobel David Hubel.
–Era mi ídolo porque es un gigante de la Neu­ro­cien­cia, Pre­mio Nobel por sus des­cubrim­ien­tos en el sis­tema visual. Fui a un con­greso en Soria para verlo y me ofre­ció, de forma ines­per­ada, tra­ba­jar con él en su laboratorio.
–¿Cómo empezó la colab­o­ración con su marido?
–Nos conoci­mos en 1997 cuando ambos éramos inves­ti­gadores de post­doc­tor­ado en el lab­o­ra­to­rio de Hubel en Har­ward. Empezamos a colab­o­rar allí y nos hici­mos pareja luego, en 2002, cuando coin­cidi­mos en el Uni­ver­sity Col­lege of Lon­don, y desde entonces tra­ba­jamos juntos.
–¿Cómo se les ocur­rió recur­rir a los magos?
–En un con­greso de la aso­ciación para el estu­dio cien­tí­fico de la con­cien­cia, en 2007, en Las Vegas. Queríamos darle una mayor proyec­ción social com­bi­nando arte y cien­cia y, viendo los carte­les que anun­cia­ban los espec­tácu­los de grandes magos, nos dimos cuenta de que ellos eran los artis­tas de la con­scien­cia. Invi­ta­mos a cinco grandes magos para que nos con­tasen cómo fun­ciona la magia en la mente del espec­ta­dor y tuvo gran éxito, fue por­tada del New York Times, y ese fue el comienzo de nues­tra colab­o­ración. Fue una suerte porque estos magos no sólo son mae­stros de la magia, sino que son tam­bién teóri­cos de la magia y están intere­sa­dos en por qué fun­ciona y en la per­cep­ción del com­por­tamiento humano.
–¿Ha sus­ci­tado rece­los en la comu­nidad científica?
–No. La primera reac­ción fue de sor­presa, y luego dijeron: “Esto puede ser una mina, cómo no se nos ocur­rió antes”. El primer artículo con­junto fue por­tada del Nature Reviews Neu­ro­scienc y al con­greso anual de la sociedad inter­na­cional de neu­ro­cien­cia de 2008, en el que par­tic­i­paron var­ios magos, acud­ieron 7.000 neurocientíficos.
–Usted y su marido tienen un espec­táculo de magia.
–Tras estas inves­ti­ga­ciones, decidi­mos intro­ducirnos más en lo que sig­nifica ser mago y nos some­ti­mos al exa­men de la Acad­e­mia de Artes Mág­i­cas. Hici­mos un espec­táculo, y nos acep­taron en las más impor­tantes sociedades mág­i­cas, pero somos mejores neu­ro­cien­tí­fi­cos que magos. No cam­biare­mos de profesión.

El cerebro predice el hambre y el deseo sexual

  El cerebro predice el hambre y el deseo sexual



La inves­ti­gación pub­li­cada en Jour­nal of Neu­ro­science encon­tró un área neural impli­cada en el ori­gen de los deseos y depen­den­cias de las personas.

   El cere­bro rev­ela los deseos en mate­ria de ali­mento y sexo y per­mite leer cómo será el futuro en seis meses, indi­cando si se está des­ti­nado a engor­dar o si la vida sex­ual será “vivaz”. El estilo futuro en mate­ria de sexo y comida, en efecto, se prevé a par­tir de las reac­ciones neu­rales y cier­tos estí­mu­los como la vista de un buen plato apeti­toso o de un atrayente “ejem­plar” del sexo opuesto. La posi­bil­i­dad de leer el futuro inmedi­ato de una per­sona en el cere­bro fue demostrada durante una inves­ti­gación de Kathryn Demos, del Dart­mouth Col­lege, pub­li­cada en el Jour­nal of Neuroscience. Los psicól­o­gos escru­taron el cere­bro de un grupo de estu­di­antes uni­ver­si­tarias mien­tras observ­a­ban fotos (esce­nar­ios nat­u­rales, ali­men­tos irre­sistibles, ani­males, per­sonas del otro sexo y otras). Medi­ante res­o­nan­cia mag­nética reg­is­traron la activi­dad de un área neural impli­cada en el ori­gen de los deseos y depen­den­cias de las per­sonas, el “núcleo accumbens”. La respuesta del cere­bro a las fotos resultó pre­dic­tiva del com­por­tamiento futuro de cada una: por ejem­plo, si el núcleo se activaba inten­sa­mente a la vista de cosas que comer (indi­cando así un fuerte deseo de comida) la per­sona tendía a engor­dar en los meses suce­sivos a la resonancia.

La fuerte acti­vación del núcleo frente a fotos mas­culi­nas, en cam­bio, pre­decía que la joven estaría intere­sada en otras activi­dades “agrad­ables” difer­entes de la comida. Las posi­bil­i­dades que ofrece hoy el estu­dio de la activi­dad neural con la res­o­nan­cia mag­nética son amplias, tanto que se la uti­lizó varias veces como tec­nología de base para con­struir detec­tores de men­ti­ras o para deter­mi­nar las reac­ciones de los con­sum­i­dores frente al lan­za­miento de un nuevo producto.

Así se habla hoy de “neu­ro­mar­ket­ing”, es decir de nuevas estrate­gias de mar­ket­ing basadas en el estu­dio del cere­bro de los con­sum­i­dores. Esto es posi­ble porque con la res­o­nan­cia se puede ver en tiempo real cómo reac­ciona el cere­bro frente a un estimúlo.

Sobre este prin­ci­pio se funda tam­bién el nuevo estu­dio esta­dounidense: si el cere­bro de una per­sona reac­ciona en forma intensa a un estí­mulo vin­cu­lado con el ali­mento sig­nifica que esa per­sona está muy intere­sada en la comida, tiene un fuerte deseo de comer y es de esperar que engorde en el futuro inmediato.

Esto es pre­cisa­mente lo que obser­varon los cien­tí­fi­cos al inves­ti­gar las reac­ciones del “núcleo accum­bens” con la res­o­nan­cia mien­tras se observ­a­ban las fotos. Al comienzo del estu­dio, los inves­ti­gadores pesaron a cada joven y la sometieron a cues­tionar­ios para estable­cer la inten­si­dad de su deseo sexual.

Final­mente, después de seis meses la pesaron de nuevo y pidieron infor­ma­ciones sobre su vida íntima. Así surgió una fuerte relación entre el tipo de respuesta neural, cier­tos estí­mu­los vin­cu­la­dos a comida y sexo y los com­por­tamien­tos futuros de cada una.

En la prác­tica, si el cere­bro de una vol­un­taria reac­cionaba en modo intenso a la vista de ali­mento, la prob­a­bil­i­dad de que engor­dara en los seis meses suce­sivos era elevada. Por lo tanto, cuanto más atraído está el cere­bro por la comida, más fuerte es el deseo de ali­mento y más se engorda en respuesta a este deseo. Lo mismo vale para el sexo: si el cere­bro de una joven reac­cionaba inten­sa­mente a la vista de fotos de hom­bres, su deseo sex­ual –esti­mado por los cues­tionar­ios– y su vida sex­ual resulta­ban más activos en los meses siguientes.

viernes, 4 de abril de 2014

Visión

*Anatomía del sistema visual
ojo_corte_horizontal.png
Corte horizontal del globo ocular
visión_externa_del_ojo.png
El ojo desde fuera

Anatomía del ojo humano, fotografía en la que se pueden distinguir sus distintas partes.

ojo_humano.jpg
*Aquí os dejamos un video que explica la anatomía y fisiología del ojo para hacernos una idea a grandes rasgos 

https://www.youtube.com/watch?v=OoBK28w15L0&feature=player_embedded

https://www.youtube.com/watch?v=_kvPa77FVSQ&feature=player_embedded


  • Problemas relacionados con la visión

Desprendimiento de retina


Es la separación de la membrana sensible a la luz, situada en la parte posterior del ojo (retina), de sus capas de soporte.
==Causas==
La retina es el tejido transparente en la parte posterior del ojo que lo ayuda a uno a ver las imágenes enfocadas en ella por la córnea y el cristalino.
  • El tipo más común de desprendimientos de retina con frecuencia se debe a un desgarro o perforación en dicha retina, a través del cual se pueden filtrar los líquidos del ojo. Esto causa la separación de la retina de los tejidos subyacentes, muy parecido a una burbuja debajo de un papel decorativo. Esto casi siempre es causado por una afección llamada desprendimiento vítreo posterior. Sin embargo, también puede ser causado por un traumatismo y una miopía muy grave. Un antecedente familiar de desprendimiento de retina también incrementa el riesgo.
  • Otro tipo de desprendimiento de retina se denomina desprendimiento por tracción y se observa en personas con diabetes no controlada, cirugía previa de la retina o que tienen inflamación crónica.
Cuando se presenta el desprendimiento de retina, el sangrado proveniente de los vasos sanguíneos en el área puede causar opacidad en el interior del ojo, que normalmente está lleno con humor vítreo. La visión central puede resultar seriamente afectada si la mácula, la parte de la retina responsable de la visión fina, se desprende

.Síntomas
    • Destellos de luz brillante, especialmente en la visión periférica.
    • Visión borrosa.
    • Moscas volantes en el ojo.
    • Sombras o ceguera en una parte del campo visual de un ojo.

Pruebas y exámenes

Se hacen exámenes para verificar la respuesta de la retina y la pupila y la capacidad de uno para ver los colores apropiadamente. Estos exámenes pueden abarcar:
    • Electrorretinografía (un registro de las señales eléctricas en la retina producidas cuando uno ve cosas)
    • Angiofluoresceinografía
    • Medición de la presión intraocular.
    • Oftalmoscopia.
    • Prueba de refracción.
    • Fotografía de la retina.
    • Examen para determinar la capacidad para ver los colores apropiadamente.
    • Agudeza visual.
    • Exámen con lámpara de hendidura.
    • Ecografía del ojo.

Tratamiento

La mayoría de los pacientes con un desprendimiento de retina necesitará cirugía, ya sea inmediatamente o después de un corto período de tiempo.
  • La cirugía puede no ser necesaria si usted no tiene síntomas o ha tenido el desprendimiento durante algún tiempo.
  • Algunos tipos de cirugía de desprendimiento de retina se pueden realizar en el consultorio del médico:
    • Se pueden utilizar láseres para sellar los desgarros o agujeros en la retina antes de que se produzca un desprendimiento de retina.
    • Si usted tiene un pequeño desprendimiento de retina, el médico puede colocar una burbuja de gas en el ojo. Esto se conoce como retinopexia neumática y le ayuda a la retina a flotar de nuevo en su lugar. El agujero se sella con un láser.
Los desprendimientos de retina más graves pueden requerir una cirugía en un quirófano. Tales procedimientos abarcan:
    • Introflexión o indentación escleral para empujar suavemente la pared del ojo hacia arriba contra la retina.
    • Vitrectomía para extraer el gel o el tejido cicatricial que tira de la retina, empleada para los desprendimientos o desgarros más grandes.
Los desprendimientos de retina por tracción se pueden vigilar por un tiempo antes de la cirugía. Si es necesaria la cirugía, por lo regular se hace la vitrectomía.

Aprendizaje vicario, empatía y neuronas espejo. Reflexiones de andar por casa.

HOME

 

"Blog de psicología, COLUMBUS".

Yo no soy la persona adecuada para opinar con suficiente base sobre las "neuronas espejo". Mis conocimientos sobre biología son reducidos, fundamentalmente porque me dedico a estudiar otro tipo de cuestiones y tanto el tiempo como mi capacidad de esfuerzo son limitados. No obstante, las “neurociencias” forman parte del contexto de cualquier persona con ciertas inquietudes y especialmente de los estudiantes de psicología (algunos de los cuáles sí son mi responsabilidad). Así que me ha parecido conveniente desarrollar brevemente mi opinión sobre este “fenómeno”, por si puede aportar algún elemento de debate o reflexión.
neuronas-espejo-conexion-mentes_3_1705189.jpg

En principio, se supone que las neuronas espejo son aquellas que se activan cuando aprendemos por imitación o demostramos empatía por otro organismo, y parece que se sitúan en el área de Broca (como otro montón de supuestas estructuras especializadas) y en la corteza parietal (otra zona repleta de "funciones").

Pues así expresado, mi primera reacción es negar la mayor: ni existe el aprendizaje por imitación ni la empatía es tan concreta como pensamos. Vamos por partes.No existe evidencia experimental del aprendizaje por imitación y, lo que es más importante, sí disponemos de mucha evidencia que apunta al sitio contrario: el aprendizaje operante requiere de consecuencias diferenciales. El problema muchas veces al analizar un comportamiento es hacerlo de manera anecdótica, la complejidad que observamos suele abrumar tanto al analista amateur que, como conducta de escape, acude a explicaciones que le liberen del esfuerzo que requeriría un abordaje parsimonioso. Y entonces aparecen, entre otros, los dones, las diferencias cualitativas, los genes, las estructuras mentales, las intenciones, el espíritu y, por supuesto, el aprendizaje observacional. Si vemos tocar a un pianista virtuoso le conferimos un don especial y nos olvidamos del entrenamiento que le ha llevado hasta allí, si vemos a un matemático resolver unas ecuaciones interminables no le conferimos ningún mérito a las correcciones que su profesora de primaria le hacía en la pizarra. En general, asumir la complejidad como la acumulación y recombinación de elementos más simples demanda demasiado esfuerzo, y es comprensible que las personas escapen de ello, pero no es aceptable si queremos avanzar hacia una explicación que no sirva de algo (en cuanto a predicción y control de lo explicado).

Si vemos a un niño de cuatro años que nos saca la lengua cuando nosotros lo hacemos o que nos guiña un ojo si lo guiñamos nosotros también es comprensible concluir que disponemos de una capacidad innata para imitar, y de ahí se está a un paso para defender que se puede aprender (adquirir una conducta, que se convierta en altamente probable) sólo observando lo que otro hace. Pero estamos obviando toda la historia previa, incluso con cuatro años, que ese individuo tiene de refuerzo diferencial de la conducta de imitación (como operante generalizada). Desde que nacemos, nuestros padres (sistemáticamente o no, conscientemente o no) nos refuerzan cualquier balbuceo que se asemeje, aunque sea vagamente, a una palabra, de la misma manera que nos refuerzan que les miremos fijamente (“como si le entendiésemos”) y, por supuesto, nos refuerzan que repitamos lo que ellos hacen. Los organismos “recién llegados” no disponen de ningún (o muy poco) control operante por el estímulo y, por tanto, se pasan el día reaccionando de manera refleja y desplegando una amplia cantidad y variedad de conductas que luego se van seleccionando en función de las consecuencias que le siguen. El efecto del refuerzo es tal que luego hay que aplicarles cierta extinción para que dejen de hablar, de atendernos o de imitar en contextos poco deseables. Esa conducta de imitación se va moldeando luego dependiendo de la historia personal de cada uno, haciendo que distingamos entre modelos adecuados o no, situaciones favorables para la imitación, etc. Y toda esta historia de aprendizaje de la conducta de imitar se hace aún más compleja cuando interviene el lenguaje y el sujeto aprende a seguir instrucciones y luego a crearlas.

¿Significa esto que no disponemos de un “reflejo de imitación”? No necesariamente. Ni lo defiendo ni lo rechazo. Creo que es difícil de determinar a partir de la experiencia anecdótica y sesgada del que busca cierta conexión con su hijo, pero incluso aunque así fuera no implicaría la existencia de un nuevo y oscuro mecanismo de aprendizaje que, como adelantábamos antes, no dispone de evidencia experimental robusta y, además, choca con lo que sí sabemos sobre cómo aprendemos. En definitiva, un individuo no entrenado para imitar no imita, actúa. Y la adquisición (selección de respuestas) no depende de la simple emisión sino de si ésta es reforzada o no después.

¿Son, entonces, las “neuronas espejo” la estructura nerviosa de esta operante? ¿Y qué implica eso? En primer lugar, sabemos que el cerebro es plástico y que, por tanto, según qué funciones pueden asumirse por estructuras diferentes a la “habitual” en casos de lesiones, por ejemplo. También sabemos que la función hace al órgano, es decir, que las “neuronas espejo” no sustentarían ese comportamiento si no se diesen las circunstancias ambientales para que dicho comportamiento se adquiriese. Si eliminamos al aprendizaje por imitación de la ecuación, lo que tenemos es que llamaremos “neuronas espejo” a las neuronas que se activan cuando imitamos a alguien, sea este comportamiento un reflejo innato o una operante. De acuerdo, nunca viene mal ponerle nombre a las cosas.

Vamos con el segundo concepto discutible, la empatía. La empatía, como otros muchos términos referidos a formas de comportamiento, no tiene un significado unívoco, en gran medida porque depende del consenso social. ¿Qué es exactamente el “amor”, el “egoísmo”, la “valentía”, etc.? Culturalmente se llegan a ciertos acuerdos para acotar estos términos pero es muy poco frecuente que se les llegue a despojar totalmente de cierta ambigüedad. A pesar de los esfuerzos de la psicología científica por cambiar la forma en la que nos referimos a nuestro comportamiento, y, por tanto, de señalar los tópicos que deberían de resultar de interés para el trabajo interdisciplinar, es muy común (y triste) que la biología (en cualquiera de sus sub-disciplinas) acuda al lenguaje común para realizar conexiones entre sus descubrimientos y la psicología. Así centran sus esfuerzos en buscar la zona del cerebro donde se encuentran la “consciencia”, el “amor propio” o la “auto-realización” como si tuvieran una existencia independiente al consenso social. Esta puede parecer una crítica muy gruesa, porque lo es, pero no creo que le reste ni pertinencia ni veracidad al mensaje de fondo.

egoismo[1].jpg

Pero volviendo con la empatía, según la RAE, se define como la “identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro” su uso, sin embargo, es más amplio. De manera resumida, e intentando operativizar psicológicamente el término, podríamos considerar que demostrar empatía implica:

  • 1) Reaccionar de manera similar a lo que el otro siente.
  • 2) Discriminar el estado emocional del otro.
Estamos, al menos, ante dos formas de conducta de naturaleza diferente. Las reacciones que consideramos emocionales son reflejos (innatos o adquiridos). Un niño puede llorar cuando escucha a otro niño llorar, ¿es eso empatía? Bueno, en principio, el lloro suele ser una reacción muy común ante cualquier estímulo intenso, pero, además, el lloro propio suele estar emparejado a una situación aversiva de manera que se vuelve excitatorio aversivo por sí mismo. El efecto que nuestro propio lloro tiene en nosotros puede ser muy semejante al que tiene un lloro ajeno, es lo que se denomina una generalización del estímulo. De hecho, hasta que no se produce un entrenamiento discriminativo seguiremos generalizando, es decir, hasta que tengamos suficiente experiencia en la que el lloro ajeno no está emparejado con otros estímulos aversivos. Entonces, ¿si un niño llora al escuchar a otro llorar es empatía, una respuesta condicionada (RC) o una respuesta incondicionada (RI)? Pues, será empatía si decidimos que lo sea, es decir, si es aceptado socialmente que se etiquete de esa manera, y será una RC o un RI en función de qué estímulo controla esa reacción, si un EC o un EI. Y una vez identificado esto último no será necesario un consenso social.

Nuestra empatía entendida de esta manera no sólo va a depender de nuestra historia de condicionamiento clásico sino también operante. El refuerzo (y castigo) social puede determinar que ciertas respuestas inicialmente reflejas queden bajo control operante. Así podemos moldear individuos que se alegren con la alegría ajena y que se entristezcan con la tristeza de otros, en función de si lo elogiamos o lo reprendemos. No hace falta acudir a la testosterona para explicar la diferencia de empatía entre hombres y mujeres, escuchar “los chicos no lloran” o que los demás ser rían si lloras durante tu infancia es suficiente.

Distinguir el estado emocional de otra persona es aún más fácil de defender como una conducta adquirida (y operante). No sólo es una discriminación simple de libro sino que existen programas “re-educativos” especializados en dotar de esta “capacidad” a todo aquel que sufre las consecuencias de no disponer de ella. El refuerzo diferencial de ciertas conductas en función de signos (estímulos discriminativos) correlacionados con el estado emocional (¿privado?) de otra persona selecciona esta forma de empatía, que se demuestra mayor o menor dependiendo de lo adaptativo que le resulte al individuo en su contexto concreto.

En definitiva, encontrar la zona cerebral de un constructo como la empatía o, al menos, de una etiqueta comportamental que aglutina formas diferentes de conducta sería como encontrar la zona del cerebro que se encarga del “buen gusto” o del “criterio cinematográfico”. De nuevo, identificar la estructura no es explicar el fenómeno. La explicación, al menos desde un nivel de análisis psicológico, está en su historia y en la estimulación presente. Sin sistema nervioso no se puede hablar, pero no es suficiente con disponer de uno para hacerlo. La explicación de que un individuo hable está en su historia de aprendizaje.

Pero, ¿se referían a todo esto los investigadores que defienden la existencia de este tipo de neuronas? ¿Qué encontraron realmente? ¿Cuánto de lo que creemos saber sobre estas neuronas es evidencia experimental y cuánto desarrollo teórico u optimismo divulgativo?

La existencia de las “neuronas espejo” se ha determinado a través de técnicas de resonancia magnética funcional, estimulación magnética transcraneal y electroencefalografías. Los investigadores que defienden estos trabajos, desde mediados de la década de los noventa, dicen haber identificado el funcionamiento de estas neuronas casi por casualidad cuando observaron que una neurona monitorizada en un macaco reaccionaba de la misma forma al ver a uno de los investigadores coger un plátano que cuando lo hacía el mismo. Con estos macacos se ha comprobado también que estas neuronas se activaban de la misma forma si escuchaban un papel romperse o veían a alguien romperlo que si lo hacían ellos mismos, por ejemplo. Aunque parece que existen datos que apuntan a que este fenómeno también podría darse en el cerebro humano, sólo se ha replicado con esta especie de monos. Eso es todo.

A partir de esta evidencia se ha especulado, no necesariamente por parte de los autores originales del trabajo, que estas neuronas permiten captar las intenciones (otro término discutible) motoras de los demás, que un malfuncionamiento de estas estructuras puede estar detrás del autismo, que sustentan la empatía a las obras de arte (neuroestética, sic), e incluso que podría explicar los casos de telepatía. No vamos a hacer sangre de esto.

Tampoco desarrollaremos aquí algunas cuestiones relacionadas con la sociología de la Ciencia, la presión que supone en el ámbito académico la publicación de artículos (y lo importante que es para ello la relevancia y la novedad del hallazgo), la enorme diferencia entre lo que se publica en una revista científica y cómo se transmite en los medios masivos de comunicación (en ocasiones por periodistas y en otras por los propios autores). Este es un tema de debate suficientemente relevante y complejo para abordarlo aquí, pero no se puede perder de vista.
redes_aprendizaje.jpg

Que una parte del sistema nervioso, o todo él, reaccione de manera muy similar ante situaciones que guardan elementos en común no es de extrañar. Deducir que esa reacción implica una función específica es un salto, pero puede asumirse, al menos como hipótesis de partida. Concluir que esas funciones son la explicación de la conducta es ignorar que el sistema nervioso es sólo un mediador entre el ambiente (cambiante y complejo) y la adaptación del organismo al mismo. Pero cosificar constructos y mentalismos (como empatía o intención), o reconocer mecanismos de aprendizaje ocultos a los expertos en aprendizaje es desconocer o rechazar lo que sí se sabe acerca de la manera en la que nos comportamos.

Siendo la biología como es, una disciplina con suficiente tradición científica, estoy seguro de que la estructura, funcionamiento y relación con el resto del sistema nervioso de estas neuronas será objeto del debate y experimentación necesario hasta que se consolide el conocimiento sobre ellas. Pero mi preocupación principal es la psicología, y en este tipo de casos no sólo veo una cierta “fagocitación”, aceptable incluso si la explicación fuera más eficiente en la creación de tecnología, sino una sustitución por la “psicología de calle” (no muy diferente a la del taxista y el camarero) y los términos ambiguos. Ojalá me equivoque.

Vicente Pérez

http://grupocolumbus.blogspot.com.es/2013/03/aprendizaje-vicario-empatia-y-neuronas.html

¡Bienvenido a nuestra web!

¿Qué es la Neurociencia?


La neurociencia es el estudio de la estructura, función, desarrollo, química, farmacología y patología del sistema nervioso y de cómo los diferentes elementos del sistema nervioso interactúan y dan origen a la conducta.

El estudio biológico del cerebro es un área multidisciplinaria que involucra muchos niveles de estudio, desde el nivel molecular hasta el nivel conductual y cognitivo, pasando por el nivel celular (neuronas individuales), los ensambles y redes pequeñas de neuronas como las columnas corticales, y ensambles grandes como las de percepción visual, incluyendo sistemas como la corteza cerebral o el cerebelo, y el nivel más alto del sistema nervioso en completo.
La neurociencia es la frontera en la investigación del cerebro y la mente. El estudio del cerebro se está convirtiendo en la clave para comprender, cómo percibimos, cómo interactuamos con el mundo exterior y, en particular, cómo la experiencia y la biología de los humanos se influyen mutuamente. En el nivel más alto, la neurociencia se combina con la psicología para crear la neurociencia cognitiva, una disciplina que al principio fue dominada totalmente por psicólogos cognitivos. Hoy en día la Neurociencia Cognitiva proporciona una nueva manera de entender el cerebro y la conciencia, pues se basa en un estudio científico que une disciplinas tales como la neurobiología, la psicobiología o la propia psicología cognitiva, un hecho que con seguridad cambiará la concepción actual que existe acerca de los procesos mentales implicados en el comportamiento y sus bases biológicas.

Análisis Del Concepto De Neurociencia
Ciencia que estudia el sistema nervioso, incluyendo la visión, audición, olfato y el control del movimiento y de otros comportamientos.
electroencefalografía.jpg

LA NEUROCIENCIA COGNITIVA


La Neurociencia cognitiva estudia los mecanismos biológicos subyacentes a la cognición humana, incluyendo la atención, percepción, consciencia y cognición social. Se trata de una rama de la neurociencia y de la psicología, que se enfoca específicamente en las bases neurales de los procesos mentales y las manifestaciones conductuales. Consiste en averiguar cómo las funciones psicológicas y cognitivas son producidas por el circuito neural. Se unifica con varias subdisciplinas tales como psicología cognitiva, psicobiología y neurobiología. Ante la aparición de la tecnología de resonancia magnética funcional, esta disciplina de la ciencia era llamada psic Los científicos que se dedican a esta área normalmente tienen estudios de base en psicología experimental o neurobiología, pero pueden provenir de varias disciplinas, tales como la psiquiatría, neurología, física, matemática, lingüística, y filosofía.

estimulacion_magnetica_transcraneal.jpgLos métodos empleados en la neurociencia cognitiva incluyen modelos experimentales de psicofísica y de la psicología cognitiva, neuroimaginamiento funcional, genómica cognitiva, genética conductual, así como también estudios electrofisiológico de sistemas neuronales. Un aspecto relevante de la neurociencia cognitiva, lo constituyen estudios clínicos en psicopatología en pacientes con déficits cognitivos. Las más destacadas aproximaciones teóricas son la neurociencia computacional y las más tradicionales y descriptivas teorías psicocognitivas, como por ejemplo la psicometría.
Las técnicas empleadas incluyen la neuroimagen estructural y funcional (resonancia magnética estructural y funcional -MRI/fMRI-, tomografía por emisión de positrones -PET-, electroencefalografía -EEG- y magnetoencefalografía -MEG-), estudios neuropsicológicos, estimulación magnética transcraneal -TMS-, modelos computacionales y estudios evolutivos.
VIDEO DE INTERÉS
LO QUE NOS HACE HUMANOS



PARA SEGUIR CONOCIENDO LA WEB HAZ CLICK EN ALGUNOS DE ESTOS ENLACES:

- APRENDIZAJE VICARIO 

-LA VISIÓN 

-EL CEREBRO PREDICE EL HAMBRE Y EL DESEO SEXUAL

-EL CEREBRO SOLO REGISTRA DETALLES DE LA REALIDAD, EL RESTO SE LO INVENTA
Referencias:

-Wikiproyecto, (2010). Neurociencia[http://es.wikipedia.org/wiki/Wikiproyecto:Neurociencia
-http://es.wikipedia.org/wiki/Neurociencia_cognitiva
-http://neurocognitiva.org/


Libros relacionados con neurociencia


Juan Rof Carballo y la medicina psicosomática
Autores: Ventura Ferrer Delso y Francisco Martinez Lopez

Lenguajes del cerebro

Autor: Jose María Delgado García

Reeducación funcional en la enfermedad de párkinson
Francisco Javier Cudeiro Mazaira

Santiago Ramón y Cajal. Cien años después
Autores: Gabriel Timoner Sampol, Jose Manuel Alonso Lopez, J. Javier Campos Bueno...

Neurociencia para julia
Autores: Xurxo Mariño

El Ladrón de Cerebros
Autor: Pere Estupinyá


GLOSARIO:


http://www.lexicografo.com/
ndice.jpg