-INSOMNIO
No existe una única
definición de insomnio que pueda aplicarse de forma general, ya que la
cantidad de sueño que requiere cada individuo es bastante variable. Una
persona puede sentirse bien durmiendo 5 horas, mientras que otra puede
sentirse cansado habiendo dormido hasta 10 horas. El insomnio ha de
definirse en relación a la necesidad de sueño de una persona
determinada. La media que se recomienda que se debe dormir son 8 horas
aproximadamente, lo que no implica que las personas que sobrepasen o no
lleguen a esta media tengan un problema, ya que cualquier cantidad de
sueño es suficiente, si ésta resulta suficiente.
El insomnio no se trata
de un trastorno que se pueda tratar con un medicamento, sino que debe
buscar la causa que lo provoca, ya sea dolor o molestias o problemas
personales o trastornos psicológicos, y ocuparse directamente de dichos
problemas.
Los pacientes que toman
medicación para dormir desarrollan tolerancia al fármaco y sufren
síntomas de rebote si dejan de tomarlo. Es decir, el fármaco pierde su
eficacia, por lo que el paciente pide al médico una dosis más alta. Si
el paciente intenta dormir sin la medicación o con una dosis menor a la
de costumbre, es probable que experimente un efecto de abstinencia (una
seria alteración del sueño).
Kales y cols (1979)
observaron que la retirada de somníferos produce insomnios de rebote,
incluso tras haberse utilizado los fármacos durante un periodo tan corto
como tres noches.
-NARCOLEPSIA
Es un trastorno del sueño que causa somnolencia excesiva y ataques de sueño frecuentes durante el día.
La narcolepsia es un trastorno del sistema nervioso y su causa exacta se desconocido.
En
algunos pacientes, la narcolepsia está ligada a la reducción en las
cantidades de una proteína llamada hipocretina, la cual se produce en el
cerebro. Lo que hace que el cerebro produzca menos cantidad de esta
proteína no está claro.
Existe la posibilidad de que la
narcolepsia sea un trastorno autoinmunitario. Una enfermedad
autoinmunitaria se presenta cuando el sistema inmunitario del cuerpo
ataca por error al tejido sano.
La narcolepsia tiende a ser hereditaria. Ciertos genes están ligados a este trastorno.
Síntomas
Los síntomas de la narcolepsia generalmente ocurren primero durante las edades de 15 a 30 años.
Los más comunes de la narcolepsia son:
- Períodos
de somnolencia extrema cada 3 a 4 horas durante el día. Usted puede
sentir un impulso fuerte de dormir, con frecuencia seguido por una
siesta corta (ataque de sueño).
- Estos períodos duran aproximadamente 15 minutos cada uno, aunque pueden ser más largos.
- Suceden con frecuencia después de comer, pero pueden ocurrir al manejar, hablar con alguien o durante otras situaciones.
- Usted casi siempre se despierta sintiéndose renovado.
- Se pueden presentar alucinaciones
similares a los sueños durante la fase entre el sueño y la vigilia.
Éstas involucran los sentidos de la vista o el oído y posiblemente otros
sentidos.
- La parálisis del sueño se presenta cuando usted no
puede moverse a medida que empieza a dormirse o apenas se despierta en
la mañana. Puede durar hasta 15 minutos.
- La cataplejía es una
pérdida súbita del tono muscular estando despierto que le
imposibilita moverse. Las emociones fuertes, como la risa o la
ira, pueden desencadenar esto.
- La mayoría de los ataques duran menos de 30 segundos y pueden pasarse por alto.
- La cabeza se le caerá repentinamente hacia adelante, la mandíbula se le aflojará y se le doblarán las rodillas.
- En casos graves, una persona puede caer y permanecer paralizada hasta varios minutos.
Pruebas y exámenes
El
médico llevará a cabo un examen físico y ordenará un análisis de sangre
para descartar trastornos que puedan causar síntomas similares. Las
afecciones que pueden causar somnolencia excesiva abarcan:
- Insomnio y otros trastornos del sueño.
- Síndrome de piernas inquietas.
- Convulsiones (crisis epilépticas).
- Apnea del sueño.
- Otras enfermedades psiquiátricas, médicas o del sistema nervioso.
Otros exámenes pueden ser:
- ECG(mide la actividad eléctrica del corazón)
- EEG (mide la actividad cerebral)
- Pruebas genéticas para buscar el gen de la narcolepsia
- Estudio del sueño (polisomnografía)
- Prueba
de latencia múltiple del sueño (MSLT, por sus siglas en inglés) para
ver cuánto tiempo le toma a uno quedarse dormido durante una siesta en
las horas del día. Los pacientes con narcolepsia se quedan dormidos
mucho más rápido que las personas que no padecen esta afección.
Tratamiento
No existe una cura conocida para la narcolepsia y el objetivo del tratamiento es controlar los síntomas.
Los
cambios en el estilo de vida y la asesoría emocional pueden ayudarle a
desempeñarse mejor en el trabajo y en las actividades sociales. Esto
implica:
- Consumir comidas ligeras o vegetarianas durante el día y evitar comidas pesadas antes de actividades importantes.
- Planificar siestas para controlar el sueño durante el día y reducir el número de ataques de sueño inesperados y repentinos.
- Planificar una breve siesta (10 a 15 minutos) después de las comidas, de ser posible.
- Informar
de la existencia de este problema a profesores y supervisores para que
no lo castiguen por ser "perezoso" en el colegio o el trabajo.
Se
pueden necesitar medicamentos recetados para ayudarlo a mentenerse
despierto. Generalmente, primero se ensaya con el fármaco estimulante
modafinil (Provigil) y tiene mucho menos potencial de adicción que otros
estimulantes. Otros estimulantes abarcan el dextroanfetamina
(Dexedrine, DextroStat) y metilfenidato (Ritalina).
Los
antidepresivos pueden ayudar a reducir episodios de cataplejía,
parálisis del sueño y alucinaciones. Los antidepresivos abarcan:
- Los inhibidores selectivos de la recaptación de la norepinefrina (ISRN) como venlafaxina
- Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) como fluoxetina, paroxetina o citalopram
- Los antidepresivos tricíclicos como la protriptilina o imipramina
El oxibato de sodio (Xyrem) se le receta a ciertos pacientes para su uso por la noche.
Si usted padece narcolepsia, puede tener restricciones para conducir, las cuales varían de un estado a otro.
Pronóstico
La narcolepsia es una afección de por vida (crónica).
No
se trata de una enfermedad mortal, pero puede ser peligrosa si los
episodios ocurren al conducir un vehículo, operar una máquina o en
actividades similares.
Normalmente, la narcolepsia se puede
controlar con tratamiento. El hecho de tratar otros trastornos
subyacentes del sueño puede mejorar los síntomas de esta afección.
Para añadir más información podemos integrar un documental sobre la
narcolepsia a través de cuatro diferentes casos, para entender más de
cerca cómo afecta esta enfermedad:
http://www.youtube.com/watch?v=U9eSwOELS0w
-HIPERSOMNIA
La hipersomnia es
la presencia excesiva de somnolencia como mínimo durante un período
de un mes. Esto se traduce en episodios prolongados de sueño
nocturno o bien por la facilidad excesiva para conciliar el sueño
durante el día.
Esta situación no se puede explicar por la presencia de insomnio y
no aparece exclusivamente en el trascurso de otro trastorno, ni
puede atribuirse a una falta de sueño. Sí puede ser, en cambio,
consecuencia de una enfermedad que ya tiene el
paciente o de la ingesta de fármacos. Enfermedades respiratorias,
endocrino-metabólicas, renales, hepáticas, del sueño (como la
narcolepsia), infecciones y estados febriles dan lugar a la
hipersomnia. También es posible que la hipersomnia acompañe a los
cuadros de síndrome de fatiga crónica.
Para poner fin a
la hipersomnia hay que tratar la enfermedad que la causa o retirar
los fármacos que pueden producirla. Ultimamente han aparecido
medicaciones eficaces para el control de la hipersomnia.
-APNEA DEL SUEÑO
Apnea, una palabra
de origen griego significa 'falta de respiración'.
Esta enfermedad se caracteriza por la interrupción repentina de la
respiración mientras se duerme y suele caracterizarse por los
ronquidos fuertes que se prolongan regularmente
durante un tiempo hasta que son interrumpidos por un largo período
de silencio en el que se corta la respiración (es la apnea).
Existen dos tipos de apneas, central y obstructiva. La apnea
central es menos común, y se produce cuando el cerebro deja
de enviar señales a los músculos encargados de la respiración. Por
el contrario, en el caso de la apnea obstructiva,
mucho más extendida, ni la garganta ni la nariz permiten que pase el
aire necesario para respirar.
En condiciones normales los músculos de la garganta, que son los que
permiten el paso del aire a los pulmones, se
relajan durante la noche, dejando un espacio suficientemente ancho
para que continuemos respirando. Sin embargo, en algunos individuos,
estos músculos se cierran de tal manera que impiden la llegada de
aire a los pulmones, lo que provoca los ronquidos y otras
dificultades para respirar.
Durante las fases
en las que el sueño es más profundo, pese a que aún no se conocen
del todo las causas, la respiración puede detenerse
por un período de tiempo prolongado (algo más de 10 segundos), tras
lo que se presentan intentos precipitados por respirar. Estos
episodios de apnea suelen provocar un cambio a otra fase del sueño
más ligera, lo que explicaría la somnolencia diurna que padecen
estos pacientes. De hecho, muchos de ellos no son capaces de
recordar estos episodios durante el día, y es necesario recurrir a
los familiares y a otro tipo de síntomas
para reconocer el problema. Principalmente se reconoce por el
cansancio y los dolores de cabeza durante el día, la pérdida de
memoria, el aumento de peso, sensación de letargo o
confusión etc, los altos niveles de presión arterial, y los
ronquidos nocturnos.
Hay algunos factores que podría inducir a padecer
apnea del sueño. La edad y la obesidad son algunos de ellos (aunque
casi el 40% de las personas con este problema no son obesas),
además, el consumo de alcohol o sedantes, la obstrucción nasal, una
lengua larga, tener las vías respiratorias estrechas e incluso una
cierta fisonomía del paladar o el maxilar podrían ser factores que
incrementen el riesgo.
-PARASOMNIAS
Sucesos anormales
que pueden aparecer mientras se duerme. Los más frecuentes son el
hablar o los episodios de confusión al
despertar. Se trata de un grupo de alteraciones muy
variadas y, en general, bastante benignas, más típicas de la
infancia o adolescencia, aunque a veces pueden durar y persistir en
la edad adulta. También se incluyen en este grupo dolores diversos
que producen despertares, taquicardias, sensaciones
molestas como ahogo, o calambres en piernas durante
la entrada en sueño. Al despertar se pueden producir terrores
nocturnos; son típicos de niños, que se despiertan con sensación de
pánico terrible, sudorosos y con taquicardia.
-TRASTORNOS DEL RITMO CARDIACO
Todos los
organismos vivientes siguen un ritmo. Por ejemplo, es común que la
gente se despierte antes de que suene el despertador o que sienta
hambre a la misma hora todos los días. Es como si un reloj interno
funcionara de alarma. Estos procesos se conocen con el nombre de
ritmo circadiano (del latín circa que
significa alrededor, y dies, día).
Los ritmos
circadianos se pueden ver trastocados por distintas
alteraciones del sueño como: Síndromes de sueño retrasado y
adelantado, síndrome por cambio de zona horaria o jet lag,
dificultades para conciliar el sueño debidas a cambios en el turno
de trabajo etc.
La dislexia puede ser una condición frustrante, que dificulta la lectura a los niños. Muchos piensan que es una cuestión visual, pero un nuevo estudio, utilizando un juego de ordenador, pone de manifiesto que el problema puede ser no sólo de la vista, sino también de sonido.
Jake Lo Giudice es disléxico, y algunas palabras le pueden ser difíciles de identificar. "Me sentía como alguien diferente", recuerda Jake. "Sentía como si estuviera fuera del grupo". La madre de Jake, Karen, utiliza modelos de arcilla para ayudar a su hijo visualizar las palabras no-vistas. "Porque las palabras crean imágenes y esas palabras no la tienen", explicó Karen. Sin embargo, los investigadores creen que el problema también podría estar en la forma en cómo el cerebro "escucha" los sonidos. "Creemos que estos niños, de pequeños o incluso de antes, ya tienen problemas con el procesamiento de estos cambios en los sonidos", apuntaba Nadine Gaab, Ph.D., profesor asistente de pediatría en el Children's Hospital en Boston, Mass.Los neurocientíficos cognitivos consideramos que el cerebro de los niños disléxicos tienen problemas de interpretación con las sílabas que cambian rápidamente, como "be" y "de", porque sus circuitos cerebrales son diferentes. Esto hace de la lectura más que un desafío. El Dr Gaab está utilizando el "entrenamiento en sonidos" a través de ejercicios por ordenador, para monitorizar cómo procesan los disléxicos los cambios de sonidos rápidos y lentos. Mientras los niños se entretienen con un juego, el doctor Gaab hace un seguimiento de su actividad cerebral, mediante imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI). Pero después de ocho semanas de entrenamiento intensivo, una imagen del fMRI de un niño disléxico muestra más actividad. "El cerebro es muy plástico y es capaz de aprender, reconectar y construir una nueva red", explicó Gaab Dr.
Es posible que la reconexión pudiera ser la clave para ayudar a los disléxicos a leer. Los investigadores esperan que los niños sean diagnosticados con dislexia lo más tempranamente posible, para que pueda comenzar su entrenamiento en sonidos y, posiblemente, reducir la gravedad de su estado.
La Clave es Procesar el Lenguaje:
El Experimento: Los investigadores coinciden en que los disléxicos tienen problemas con la manipulación de las palabras y con los sonidos, que el principal problema es la transformación de los sonidos que componen las palabras. Usando un programa de ordenador, que juega con los cambios de sonidos lentos y rápidos, el doctor Gaab utilizó el fMRI para vigilar cómo responden los cerebros de los niños a los sonidos. Los niños con dislexia utilizan las mismas áreas del cerebro para procesar tanto los sonidos rápidos
como los lentos, a diferencia de otros lectores, que usan una cierta gama de las 11 zonas más ampliamente, cuando procesan cambios rápidos de sonidos.
¿Qué es el fMRI?La imagen por resonancia magnética (MRI), utiliza ondas de radio y un fuerte campo magnético, en lugar de rayos X para tomar claras y detalladas imágenes de los órganos internos
y tejidos. El fMRI utiliza esta tecnología para identificar las regiones del cerebro donde los vasos sanguíneos se están expandiendo, donde los cambios químicos se están llevando a cabo, o donde existe un aporte extra de oxígeno. Estos son
indicios de que una parte del cerebro está procesando información y dando órdenes al cuerpo. Cuando un paciente realiza una tarea en particular, el metabolismo incrementará el área del
cerebro responsable de esa tarea, cambiando la señal en la imagen. Analizando las imágenes para entender cómo las respuestas son similares o diferentes para diferentes tareas, permite a los científicos comprender mejor al paciente como in
dividuo, y también aprender más sobre el cerebro humano en general.
http://bitnavegante.blogspot.com.es/2008/09/los-neurocientficos-cognitivos-usan-el.html